El padre puso una condición. Que sus dos hijos estuvieran con él durante la cita. Se accedió rápidamente a su sugerencia y así fue como se preparó para el siguiente curso. Su hija Isabel preparó una presentación con fotos, datos, curiosidades, etc. y además, trajeron una colmena de madera vacía, un trozo de las celdillas que las incansables obreras habían elaborado con representantes de las mismas y de sus larvas, utensilios utilizados, traje y miel para que todos los asistentes la probaran.

A los alumnos de 1º de Bachillerato de ciencias les encantó la iniciativa pues pudieron conocer de primera mano cómo era funcionaba eso mundo: su problemática, sus cuidados,... Hubo más de un participante que incluso probó por primera vez la exquisita miel.